Hoy escribo para contarte algo que va a hacer que mi vida cambie en los próximos meses, una de esas cosas que marcan un hito en el recorrido vital, pero antes de soltar la bomba me gustaría agradecer a las personas que han hecho posible que haya llegado hasta aquí. En primer lugar, me gustaría recordar que la vez que definitivamente pensé que yo también podía conseguirlo fue gracias a Antonio Lozano, quizás él ni siquiera lo sepa porque surgió de una conversación banal en la que le pedía sus datos de contacto para enviarle una postal escrita en dariya. A continuación, debo agradecer el entusiasmo de distintas personas, familiares o no, que me han preguntado directamente cómo podían apoyarme. Y, por último, debo confesar que la primera persona que se ha enterado de la noticia ha sido José Antonio, mi dentista de confianza.
No me resisto a contarte que una vez me encontré tirada en la acera una postalita que me remitió mi madre. Y que muchas veces me han escrito amigos preguntando si ya me había llegado el envío que me habían hecho semanas atrás, destrozando la sorpresa y dejándonos melancólicos a ambas partes. Pero por fin se acabó esta angustia. Ahí va la sorpresa que me llena de alegría compartir hoy. La semana pasada firmé el contrato para tener mi propio apartado de correos, como en un concurso de la tele. Nunca me he sentido tan cerca de ser Mayra Gómez Kemp. Así que si eres uno de esos que cuando leyó aquello de que las tarjetas postales son el futuro, te entraron ganas de enviarme una, ya está todo organizado para que no se quede por el camino, insha Allah.
Con la mayor felicidad del mundo, confirmo mi nueva dirección postal:
Alberto Mrteh
BP 13091
Kenitra CD (Maroc)