Cuando anuncié que El zoco del escriba se postulaba para los Premios Blogosfera 2017, el amigo franizquierdo me advertía de que estos certámenes terminan llevándoselos los que más amigos tienen y no necesariamente las bitácoras de mayor calidad. El pasado viernes se anunció este espacio como el mejor Blog de Viajes/Experiencias y, si eso significa que tengo un montón de amigos animándome con este proyecto, me parece un triunfo en sí mismo que me llena de alegría más que el propio galardón. Ya que se ha tratado de una votación popular, os agradezco profundamente vuestro espectacular apoyo.
Gracias a este certamen, he podido igualmente conocer otros blogs fabulosos, incluidos los de los compañeros de nominación. Os animo a descubrirlos: El caldero viajero, Los viajes de Pepa, Andorreando por el mundo y El blog de los Yuyis.
Con esta entrada de agradecimiento son ya cincuenta las que forman El zoco del escriba. Estoy contento de que mi entusiasmo no haya decaído y de que mi mente cuadriculadita me obligue a sacar una entrada cada viernes, ya que eso es lo que dije que haría. Este zoco nació con la voluntad inicial de dar a conocer el proceso de escritura de mi primera novela Meshi shughlek / No es asunto tuyo. Sin embargo, se ha convertido en un espacio en el que presentaros a personas sencillas que generosamente me hablan de su vida, descubriros lugares alejados de las rutas turísticas, alumbrar marroquinerías que brillan bajo la luz y ayudaros a chapurrear vuestras primeras palabras de darija. Y, por supuesto, os he hablado sobre libros porque fui lector treinta años antes de comenzar a escribir.
De manera semiinconsciente, el zoco ha alcanzado el medio centenar de artículos sin mencionar las dos palabras que normalmente vienen a la mente de cualquier turista que llega a Marruecos: Marrakech y desierto. Supongo que se debe a que os presento mi visión personal del país. No me satisface tanto que la presencia femenina haya sido escasísima, ni que el sur brille por su ausencia. Así que prometo aumentar los artículos sobre mujeres, alejarme a rincones desconocidos, realizar viajes meridionales, seguir dispuesto a descubrir este país y leer a esos escritores marroquíes pendientes (Laabi, Mernissi, Binebine, Mrabet, etcétera).
Para 2018 prometo publicar una entrada cada viernes, a las siete de la hora marroquí, y los martes que haya algo de extramuros del zoco que compartir con vosotros. Y prometo disfrutar. Que tengáis un feliz año.